RESEÑA DE EL LADRÓN DE ALMAS

Título: El ladrón de almas

Autor: Alicia Adam

Año de edición: 2022

Editorial: Submarino de Hojalata

N° de páginas: 287

SINOPSIS

El ladrón de almas es el segundo libro de la trilogía iniciada por Alicia Adam con Media Vuelta. Es una novela de género negro con finas conexiones con el primer libro, pero con diferentes personajes y autoconclusivo.

Con El ladrón de almas, Alicia Adam sigue insistiendo en el mensaje social a favor de una segunda oportunidad para las víctimas de violencia y, además, da visibilidad a la existencia de un vasto conglomerado de realidades criminales, que se encuentra sumergido bajo esa pequeña «punta del iceberg» de violencia machista que conocemos.

En El ladrón de almas, el descubrimiento del cadáver de una joven en la playa del Peñón de El Cuervo, con indumentaria gótica y dos óbolos sobre los ojos, hace saltar las alarmas en la inspectora Ramírez.

El hecho de que la chica porte una nota escrita con la frase «Elijo morir» induce a pensar que se trata de un suicidio, pero, para la inspectora Olivia Ramírez, este es un caso más de los que se hallan en punto muerto sobre su mesa, a pesar de que ninguno coincide en el perfil de sus víctimas ni en el modus operandi del asesino. Ahora tendrá la doble misión de esclarecer las causas de esta muerte y la relación que esta tiene con las demás.

Su investigación la llevará, a ella y a quienes le son leales, a un submundo estremecedor donde lo único que importa es el dinero y el poder; para lo que no hay ningún tipo de escrúpulos, ni siquiera para hacer uso de una mercadería que es la de los seres humanos. En él, personas vulnerables son captadas por mafias de tratas y organizaciones del internet profundo, viendo cómo sus vidas se convierten en un infierno real del que solo se puede salir a través de la puerta que les brinda la Muerte.

En El ladrón de almas, el elenco es de lo más variopinto, tanto por las situaciones sociales de los personajes como por el papel que representa cada uno.

Olivia Ramírez es una inspectora directa y con carácter, como todas las mujeres protagonistas de Alicia Adam. Una mujer segura y dura consigo misma y hasta con sus propias emociones. Algo asocial por su trabajo, adicta a la cafeína, encuentra sosiego con un buen libro en las manos o en «La Cremallera», una curiosa cafetería donde se reúnen almas solitarias.

Julia, compañera de la inspectora Ramírez, es una mujer con recursos y un cierto aire histriónico, capaz de disfrazarse para llevar a cabo cualquier misión que se le presente.

El forense Guzmán y el camaleónico inspector Sergio terminan de conformar el equipo de la inspectora. Eso sin olvidarnos de Pedro, el agente que se ocupa de la parte informática y cuyo único mérito es ser el sobrino del comisario Patronio, pero que, según evoluciona la trama, se nos va mostrando como un ser enigmático, alguien que se esconde tras una máscara invisible pero, también, de extremada prudencia y con unos valores religiosos muy aferrados.

No puede haber novela negra sin un antagonista a la altura del protagonista, aquí, el supuesto asesino. Tan soberbio y pagado de sí mismo que se muestra tal cual (aunque sin desvelarnos su identidad) desde el principio de la novela. No solo es un justiciero, sino alguien que se ha encumbrado sobre los principios del bien y del mal y, por tanto, se ha erigido como el único ser capaz de impartir justicia absoluta.

Raquel, la joven gótica aparecida muerta al principio de la novela, nos irá desvelando, a medida que se desarrolla la investigación y, mediante un diario, una trágica existencia de abusos y violencia a pesar de su corta vida.

Y las dos compañeras de piso de la fallecida colaborarán, con cierta suspicacia, con la inspectora para el descubrimiento del asesino, si es que lo hay en este caso, y, sobre todo, para sacar a la luz la sucesión de torturas padecidas por aquella.

Los lazos familiares son muy importantes en las novelas de Alicia Adam y aquí también intervienen como elemento fundamental. No solo se habla de la relación de la fallecida con su padrastro. También conoceremos a la madre de Pedro, una mujer con una fe inquebrantable y de carácter prudente, además de intuitiva e inteligente.

Imagen de manolofranco en Pixabay.

CÓMO ES LA OBRA

La obra tiene un comienzo oscuro y deprimente, con un discurso propio de un criminal o un loco, vengativo y cruel, además de locuaz. Son las palabras de alguien que se cree capaz de juzgar con solo una mirada y que está en posesión de la verdad. Alguien que vuelca la culpabilidad de sus acciones a otros.

La novela contiene una lectura ágil y rápida, excepto en algunas descripciones, sobre todo, cuando son sobre el estado emocional de los personajes, en las que utiliza muy buenas metáforas. Llama la atención, para los que hemos leído otros libros de Alicia Adam, la aparición de muchos adjetivos, por lo que uno llega a preguntarse si hay alguna razón por esta variación en su narrativa.

El lenguaje que utiliza en El ladrón de almas es directo y duro, como corresponde al género de la obra. Interrumpido, en ocasiones, por un diario de alguien intrigante, oscuro, fuera de lo común; que se muestra violento y también sensible a veces.

La trama es desgranada por varios narradores: la voz en primera persona es para los protagonistas, otras veces, el narrador está en tercera persona, pero la mayoría de ellos se reconoce inmediatamente gracias a que gran número de los personajes tienen una personalidad muy definida.

Aunque el tiempo utilizado es en pasado, la investigación se desarrolla de forma continuada. Así, los lectores vamos descubriendo las pistas al mismo tiempo que la investigadora.

Por ello, la estructura es lineal, no hay saltos temporales ni es enrevesado, pero, en una historia policíaca, es difícil contarlo todo desde el principio, por lo que la autora ha aprovechado los momentos de recolección de datos y las páginas del diario de Raquel para ir explicando lo sucedido antes de la aparición de su cadáver.

El ladrón de almas está compuesto por capítulos cortos, todos con títulos enigmáticos, la mayoría compuestos por frases lapidarias e intrigantes. Tanto que la atmósfera de misterio llega hasta ahí por su gran originalidad del mensaje que quieren dar.

Además, posee una trama cada vez más compleja, con una violencia y crueldad que van in crescendo, entrando en juego el misterio, el arte y la mitología, y formando así una idea de la gran documentación previa que existe.

Como es de esperar, existen varios guiños al anterior libro. Surgen personajes que empujan a ojear Media vuelta, sobre todo, en los giros de tuerca que la autora ejecuta en El ladrón de almas con la aparición de personajes muy potentes del libro anterior.

MOMENTOS A DESTACAR

Pensó que era un sitio hermoso para besar y morir. A pesar de que no creía en nada detrás de la muerte, deseó que allí Raquel hubiera iniciado el tránsito hacia el más allá y que obtuviera su merecido descanso, lejos de las pesadillas y de los horrores padecidos.

Este es un ejemplo de las reflexiones de la inspectora Ramírez. Todas con un contenido que nos lleva a pensar en profundidad.

No todos los asesinos gozan de la suerte de contar con una infancia difícil que justifique sus actos.

Otro tema complejo que nos obliga a cuestionarnos ¿Los psicópatas tienen una justificación?

Ramírez concertó una entrevista con Silvia y su jefe en el local Trasmundo…literalmente se trataba de una cueva negra con telarañas colgadas de las paredes… Las mesas, incluyendo la barra del bar, eran ataúdes cerrados y alrededor se disponían sillas o taburetes ajustables en altura con forma de mano, negras y las uñas rojas; más que pintadas, parecía que chorreaban sangre.

La atmósfera oscura y asfixiante de la novela negra la ha atrapado Alicia Adam a través del ambiente gótico de las culturas urbanas de nuestra época.

Hay personas para quienes la vida ya está consumida desde el mismo momento de su nacimiento. Arribaron a este mundo para padecer penurias y recorrer su camino entre lágrimas en un eterno malestar físico o del alma… Saborearán la vida a través de labios ajenos, entre libros o imágenes… Vivirán recuerdos prestados…

Aparte de la curiosidad que despierta quién o por qué se puede vivir de esta manera, es una reflexión profunda que solo se alcanza ejercitando una empatía extraordinaria.

… sé que no busca reconocimiento, solo justicia: que los caídos descansen en paz y que los ultrajadores vivan su infierno en la tierra.

¿Existe la justicia absoluta? ¿Es justo conseguir castigar a todos los malos y favorecer a todos los buenos? ¿Es todo negro y blanco? ¿No hay grises?

No existen los días
La oscuridad me persigue allá donde vaya. Por mucho que me aleje, sigo reviviendo las continuas violaciones de mi padrastro y de esos otros hombres que se escondían tras un pasamontañas.

Cuánto significado tiene esta primera frase para un diario. Toda la desesperanza y desolación que puede alcanzar una persona se encuentran inmersas en esas cuatro palabras

• El cuidado de los demás empieza con la gestión de las propias emociones.
Escucha y no imagines lo que otros necesitan…
• Tu amor propio te definirá como persona…
Deseo que halles ese compañero de vida, a quien ames y te ame sobre todas las cosas. Quien comparta tus triunfos y te empuje a dar un paso más.

Una serie de principios convertidos en misterios del rosario. Teresa reza por Ramírez, no por su hijo Pedro. Un capítulo de los más elaborados y profundos de todo el libro.

El mar recobró la calma, como dos amantes satisfechos que se desnudan los ojos queriendo saber el nivel de placer que provocaron en el otro. y el mar, que es ella,, con unas líneas sinuosas promete al cielo, qué es el, que en la próxima puesta de sol iniciará el cortejo con el vapor de sus aguas. alimentándose así, el amor y la complicidad mutuamente.

como es normal en Alicia Adam, la autora aprovecha la oportunidad de aportar un momento lírico aunque sea en una novela de crimen.

Se miraron desde la distancia. una lloraba destilando la traición y la otra sonreía satisfecha al ver concluido el trabajo. O quizás ambas bañaron su sonrisa de lágrimas.

A veces, las emociones más contrapuestas se unen en un punto como si se encontraran en una misma órbita. ¿Existe algún sentimiento entre traidor y traicionado? ¿Hay un vínculo entre ellos, incluso, un mínimo de afecto?
Imagen de 0fjd125gk87 en Pixabay.

LO QUE ME HA PARECIDO

Alicia Adam vuelve a subyugarnos con esta novela de nivel superior de lectura desde la primera página. Habrá que preguntar a la autora qué piensa de esa máxima de que el asesino debe aparecer en el primer capítulo.

Pero se ha atrevido a fascinarnos con algo de enorme dificultad, a lo que no se atreve cualquier escritor, como es ubicar una novela negra en la actualidad y en el corazón de la Costa del Sol.

Lo ha hecho de una manera creativa y magistral, porque la luminosidad de la ciudad de Málaga y su carácter afable y extrovertido los ha trastocado con el ambiente gótico en el que se mueve la mayoría de los personajes de El ladrón de almas. Y ello, con anotaciones a pie de página que provocan una sonrisa para los que están habituados al carácter y forma de expresarse en el sur. Está bien que la autora haga aclaraciones de vez en cuando sobre, por ejemplo, algunas expresiones que se utilizan en Málaga. Aunque también es cierto que ha elegido una época del año en el que el clima ayuda mucho para crear la atmósfera sombría que tan necesaria es en este género. Un tiempo climático que tiene mucha relación con los sentimientos o emociones de los personajes y, sobre todo, de Ramírez.

Desde el primer renglón, Alicia Adam quiere implicar al lector y acercarlo más a la investigación; por eso, ubica la trama en lugares reales y reconocibles. Casi todos los narradores que nos encontramos en la obra hablan en primera persona con momentos en los que parece que se dirigen a nosotros mismos para calarnos hasta la médula el mensaje que transmite.

Sus cambios de narrador es otro aliciente en la lectura de la obra. Estas partes contadas por diferentes narradores se complementan como un puzzle hasta formar el conjunto de la trama. Esto supone una buena idea como sustituto del narrador omnisciente, aunque también lo encontremos aquí en ocasiones.

Hay que releer; sus frases dicen mucho, expresan, narran y vislumbran cómo es el personaje. Como hace con sus demás libros, Alicia Adam le da una importancia mayúscula a la psicología de cada personaje, que es fundamental en una novela policiaca, y que la autora desarrolla a la perfección.

Por supuesto, hay varios momentos culminantes de tensión y suspense, algo difícil de conseguir a lo largo de toda una novela. La investigación de Raquel lleva a la explicación de varios casos y la narración va tomando mayor rapidez a medida que nos vamos acercando al final.

Hay capítulos llenos de terribles reflexiones sobre la muerte, la vida, la fe… que llevan a pensar que solo se llega a estas conclusiones cuando se vive en condiciones extremas. La fe o falta de ella está muy presente en esta novela. Como ejemplo, existe un momento fascinante en el libro, en el que se unen dos mundos diferentes, de manera figurada, al terrenal: el cielo y el infierno, en su cara a cara entre el «justiciero» y la inspectora.

La trama es una enorme telaraña de motivos que convierten a todos en víctimas y sospechosos o verdugos, llevándonos a creer en un momento dado, que el mal y el bien pueden confluir en una misma persona.

Todos tienen un alma sombría, sobre todo en la novela negra, pero siempre nos preocupamos por el protagonista ya sea la víctima o el detective. Sin embargo, con El ladrón de almas, Alicia Adam ha conseguido que nos preguntemos ¿Qué pasa con el criminal? ¿Merece la pena escucharlo?

El libro hay que releerlo por el nivel de lectura; no es que no se entienda, la estructura está bien elaborada hasta el final, pero nos regala infinidad de detalles que hacen que esta historia sea mucho más que una novela, y con una relectura se puede obtener mucho más.

En definitiva, Alicia Adam ha realizado otra gran obra que nos genera multitud de preguntas y que nos obliga a pensar: ¿Qué pasa cuando la justicia no funciona? ¿Es lícito, entonces, llevar a cabo la venganza? ¿Es, a veces, peor la cárcel que la venganza privada?

Y, sobre todo, ¿será el inicio de una nueva historia? ¿Sabremos más de la inspectora Ramírez y de Bea?

Olga Lafuente.

7 Comments on “RESEÑA DE EL LADRÓN DE ALMAS

  1. Que pasada de reseña.
    He leído El ladrón de almas y Olga ha descuartizado el libro a la perfección en esta reseña.
    Alicia Adam tiene un estilo propio, directo, enigmático, incluso poético.
    Me encantó la novela y esta magnífica reseña.

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    • Muchas gracias, María José. Es verdad que el libro contiene todo: el estilo de Alicia, el perfil psicológico de los personajes de Alicia, el lirismo y hasta el mensaje social que contiene una novela negra de verdad. Lo tiene todo. 🧐👌📚

      Le gusta a 1 persona

  2. Wowww; genial!!! Ya pronto podré leer el libro (lo tengo comprado, en espera de llegada…se me hace interminable 🥺), y esta reseña me ha caído como el mejor aperitivo 🤗☺️📚.

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