– x – = +

Se deslizaron las ruedas del tiempo

en mi mirada

y cuatro verdades cayeron fulminadas

sobre su propio peso:

porque lo más importante es la familia,

porque lo más importante es el amor,

porque lo más importante es el trabajo,

porque lo más importante es la salud.

Cada una de ellas primó sobre las demás,

porque a cada una de ellas le di esa importancia

en una de las estaciones de mi vida.

Mientras caían los pilares

que sostenían mi casa, mi hogar conocido,

vertí las lágrimas más amargas:

muere la madre,

muere el padre

y con ellos murió el amor incondicional

junto con los restos de infancia.

Como ves, siguen en presente,

ya no me pregunto cuándo dejará de ser así

porque sé que nunca lo hará.

De este modo

se cierra este cuento de hadas

y lo que fue

nunca será más.

Cae el amor

en otro amor.

Las palabras que te dibujaban exclusivas

son ahora de otra y mañana de otra más.

Con nombre,

sin nombre.

Eso me da igual.

No seré yo.

Esa muerte la vi primero en tus ojos,

luego en tus manos

que se olvidaron de mí.

Aunque bien sé

que el amor donde primero nace

también se extingue,

que el corazón ama y olvida en silencio

cuando ya ha sumado demasiadas cicatrices

para seguir.

Ese amor ya no habita en mí

no sé si se marchó

poco a poco

o de sopetón,

como llegan las grandes cosas

que se repiten así mismas que lo son,

para marcharse con aquellos aires de grandeza

con los que llegaron.

De este modo

se cierra este cuento de hadas

y lo que fue

nunca será más.

Cae el trabajo

o sube tanto,

que la vida parece tan pequeña

y la casa y el coche tan grandes

como las facturas pendientes de pago.

Contemplo la nevera vacía

y me pesan los euros que me faltan por pagar

y los que me faltan para llenarla.

De este modo

se cierra este cuento de hadas.

y lo que fue

nunca será más.

Cae la salud,

duele

duele el alma y el cuerpo.

Los pasos se hacen con cada año más pesados.

Cada paso pierde distancia y ganan en tiempo.

De este modo

se cierra este cuento de hadas

y lo que fue

nunca será más.

Todas esas caídas

bautizaron mi almohada de lágrimas

y de a poco

fueron alimentando mi rostro de sonrisas,

estás que hoy ves.

No te ofendas, cariño,

no nacieron de la nada

ni tampoco en exclusiva de ti.

De este modo

se cierra este cuento de hadas

y lo que fue

nunca será más

porque se están transformando en otra cosa.

Y quién sabe ¿qué será?

8 Comments on “– x – = +

  1. Precioso poema Alicia, me ha gustado mucho el paso por las estaciones que realizas con versos magistrales..Por señalar alguno;
    Todas esas caídas/bautizaron mi almohada de lágrimas/y de a poco/fueron alimentando mi rostro de sonrisas. ¡Me encanta! 👌 Muchas gracias por éste regalo vespertino. Un abrazo enorme y besitos. 😊🤗😘😘❤️

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  2. Me conmueve la nostalgia que transmiten esas letras. Muy bien descritas las etapas. Siempre me cuesta decir que me gusta lo triste, pero en este caso me emociona la maravillosa forma de escribir. Abrazos.

    Le gusta a 2 personas

    • Muchas gracias, María. Me alegra de que te haya gustado. Supongo que más que tristeza lo que quise escribir fue cómo el tiempo y las vivencias nos transforman los pensamientos. Y transmitir lo que vamos aprendiendo con los años. Valorar todo, incluso las pequeñas cosas de la vida.

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  3. Ya te lo han dicho todo, Alicia, pero es fascinante cómo transmites y contagias las emociones a través de tus letras. Lo que tú narras se clava en el corazón.

    Me gusta

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