En la ribera de mis sueños te contemplo Federico. Eres luz de la mañana que inunda mi pecho sombrío y eres luna que arranca el agua reflejada de los niños. Porque nunca te has ido y permaneces, como tu imagen se alza sobre la Vega, cual rosa encarnada y naciente, etérea y eterna entre los chopos y álamos celestes.
En el 85 ANIVERSARIO de tu asesinato porque tu VOZ está VIVA para siempre y su eco resuena en mi alma recorriendo caminos y moradas donde te quedas eternamente. (18 de agosto de 1936-18 de agosto de 2021).
LA SOMBRA DE MI ALMA
La sombra de mi alma
Huye por un ocaso de alfabetos,
Niebla de libros
Y palabras.
¡La sombra de mi alma!
He llegado a la línea donde cesa
La nostalgia,
Y la gota de llanto se transforma
Alabastro de espíritu.
(¡La sombra de mi alma!)
El copo del dolor
Se acaba,
Pero queda la razón y la sustancia
De mi viejo mediodía de labios
De mi viejo mediodía
De miradas.
Un turbio laberinto
De estrellas ahumadas
Enreda mi ilusión
Casi marchita.
¡La sombra de mi alma!
Y una alucinación
Me ordeña las miradas.
Veo la palabra amor
Desmoronada.
¡Ruiseñor mío!
¡Ruiseñor!
¿Aún cantas?
Muy sentido y dulce homenaje. Qué bien lo has escrito, Jorge
Me gustaMe gusta
Oh, fantástico.
Me gustaMe gusta
Un gran homenaje.
Me gustaMe gusta