LITERATURA DE SUSPENSE

En Sinopsis Compartida hemos dedicado el mes de abril al suspense/suspenso o thriller con el libro `La chica de nieve´. Este es uno de los géneros más vendidos en la literatura. Una novela con una trama original y bien estructurada es un éxito seguro y la clave es el porqué.

En realidad, el suspenso es un recurso literario que aparece en varios géneros como el policiaco, el terror o la novela negra. Su objetivo es mantener al lector expectante, en un estado de tensión para que permanezca atento al desarrollo de la narración.

Por lo tanto, el suspenso no es un género, sino un sentimiento de ansiedad provocado por la anticipación de un desenlace desagradable mezclado con un futuro incierto. Conseguir esto depende del talento del autor y de una serie de herramientas literarias que se describen más adelante.

SUSPENSO no es lo mismo que MISTERIO o THRILLER. El suspenso proporciona mucha información previa a los acontecimientos para generar tensión. El misterio se enfoca a la investigación de un suceso y el thriller mezcla emociones a gran velocidad para mantener la atención.

Existen varios artilugios para crear suspense. El más común es el de las `pistas falsas´ que generan sospechas y desorientan al lector, pero que se van resolviendo a medida que avanza la trama hasta llegar a una conclusión inesperada o sorprendente.

Otra técnica muy utilizada e, incluso, necesaria es el `cliffhanger´. Con ella, se deja el final de un capítulo en suspenso colocando a un personaje principal en una situación extrema. De esta manera, se genera una tensión psicológica en el lector que querrá avanzar en la lectura.

Pero el autor también puede decidir la cantidad de información que brinda al lector: Si esta se ciñe a lo imprescindible, la historia causará mayor curiosidad y sorpresa, pero cuando hay un exceso de detalles, estos generarán más suspense durante la lectura.

¿Cuándo aparece el suspense en la literatura? El suspense se ha utilizado siempre para captar la atención de los lectores, pero las técnicas que se han mencionado antes surgieron con la novela moderna.

El precursor del suspense en el terror no podía ser otro que Edgard Allan Poe. Decía que la magnitud del trabajo es importante, ya que una obra muy extensa nos puede privar del efecto buscado y las excitaciones intensas son de corta duración. Por ello, prefería los cuentos.

Pero a quien se considera `padre del thriller moderno´ es a Edgar Wallace, autor de `Los cuatro hombres justos´. En sus novelas de detectives se despliegan la profesionalidad y todo el aparato policial que él conocía bien, y sus diálogos, humor e ingenio hipnotizan a sus lectores.

Otro maestro del suspense, aunque en el terror y ciencia ficción, es H. P. Lovecraft. Su gran característica es el tono solemne y serio, utilizando palabras polisílabas y una narración lenta para predisponer al lector. Le gustaba crear inseguridad desordenando el `espacio-tiempo´.

Sin embargo, quien más éxito ha tenido con el suspense es Agatha Christie en sus novelas policiacas. Su interés está en resolver el enigma antes que el protagonista detective dando lugar al subgénero ‘whodunit’: un rompecabezas de indicios y pistas que debe resolver el lector.

Otra maestra del suspenso es Patricia Highsmith, autora de `El talento de Mr. Ripley´. La atmósfera de sus obras es sombría y opresiva, las tramas, muy elaboradas y sus personajes son psicológicamente complejos dando lugar a historias con multitud de giros y sorpresas.

La `reina del suspense´ es Mary Higgins Clark. Su secreto está en incrementar la tensión de la trama mientras hace creer al lector que todos los personajes son culpables. Para ello, hacía un minucioso trabajo planificando la historia antes de escribir el libro.

Todo lo contrario es Stephen King, un genio del suspenso en el terror. Empieza las obras sin saber cómo terminarán; según él: `solo hay que sembrar una semilla y dejar que la historia crezca´. Posee una gran calidad gracias a su capacidad para jugar con los miedos de los lectores.

Pero John Grisham es tan metódico como cuando era abogado. El autor de suspense judicial es meticuloso y disciplinado, dice que nunca escribe la primera escena sin saber cómo será la última y en sus obras hay un factor común: un héroe en peligro por una gran conspiración.

Un caso aparte es Dan Brown, `el rey del suspense comercial´. Es un superventas, pero no levanta pasiones entre los críticos. Dicen que sabe entretener, aunque sus textos no están trabajados e introduce gran cantidad de detalles sin haberse documentado, dando lugar a errores.

Para finalizar el #MesdelSuspense, la representación de la generación más actual está en Camilla Läckberg, una popular autora policiaca que no gusta de la técnica de los saltos temporales. Dice que necesita escribir cronológicamente y que nunca podría empezar conociendo el final.

En definitiva, el suspenso es una de las técnicas narrativas más antiguas, pero sin visos de quedar obsoleta. La tensión narrativa, la sospecha, la angustia o el miedo son recursos que caben en todos los géneros literarios y que han dado siempre excelentes resultados.

Olga Lafuente.

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